¿Habéis oído hablar del Tecnoestrés producido por el teletrabajo?
La pandemia nos ha llevado a este mal, todavía no considerado como enfermedad profesional pero entiendo que será cuestión de tiempo el que lo recoja así Salud Laboral.
Y es que la vida en plantilla es muy distinta a la vida en remoto, donde las horas de trabajo estaban más o menos definidas y por lo menos más distinguidas con las dedicadas a la familia y al ocio. Pero de repente, de forma brusca, llega el Teletrabajo y diluye todavía más estos límites.
Por ello, es necesario desarrollar unas habilidades y competencias distintas a las del trabajo tradicional y tener dominio de ello para preservar los riesgos psicosociales asociados a esta modalidad.
Si recordáis en 2019 se reguló normativamente el derecho a la desconexión digital ante los problemas y complicaciones que ocasionaba el estar siempre conectado. E incluso en la nueva Ley del Trabajo a distancia ha quedado nombrada la responsabilidad de la empresa de preservar la salud de sus colaboradores que utilizan esta vía de trabajo.
Pero en este momento de incertidumbre, de negociación al límite de continuidad de ERTE´s, de ver cómo conseguir que tu empresa sobreviva, ¿consideras que las empresas y en ente sus RRHH y de Salud Laboral están evaluando los riesgos laborales que se asocian a este trabajo en remoto?
Habrá empresas que se estén adelantando a ello y otras que con sobrevivir ya sea más que suficiente. Es por ello, que seamos nosotros mismos los que tengamos herramientas para saber cómo prevenir estos casos de tecnoestrés
Es por ello que me atrevo a recomendarte varias medidas que suelo indicar a aquellos que vienen con este problema y me consultan sobre ello:
- Debes tener un tiempo de conexión específico. Define un horario para el trabajo y las comunicaciones laborales. Para ello habla con el equipo y acordad turnos de conexión y negociar esta flexibilidad para que todas las partes se beneficien. Es importante la desconexión digital.
Recuerda que la no desconexión digital tiene asociados riesgos psicosociales de gran importancia: la no conciliación vida personal- profesional, estrés, ansiedad, problemas psíquicos y o depresivos, entre otros
- Debemos , y es conveniente hacerlo, diseñar un plan específico para teletrabajar y que los compañeros pueda resolver incidencias técnicas en el menor tiempo posible. Cuando se teletrabaja, las incidencias informáticas se multiplican y no siempre el control de seguridad y mantenimiento y actualización de equipos debe ser tan estricto
- La parte emocional es fundamental para tener una buena salud laboral. Trabajar a distancia puede hacer que empeoremos emocionalmente ante la sensación de soledad. Por ello, es importante que los RRHH estén pendiente de sus colaboradores, del cómo están, cómo se sienten, y cómo están viviendo esta situación de Pandemia u otras incertidumbres que nos ocurran. Los RRHH de las empresas deben ser más "humanos" que nunca. Ofrecer alternativas ante situaciones de soledad y desconexión social es necesario y esto no se solventa enviando e-mails. Yo siempre recomiendo programar actividades de ocio conjunto o por qué no voluntariados... lo importante es mantener al equipo emocionalmente unido
- Es un buen momento para formar a nuestros equipos. Saber gestionar el tiempo y la utilización de herramientas digitales se ha vuelto necesario para mejorar el desempeño de la plantilla. Cada uno de nuestros colaboradores debe aprender a calcular el tiempo que dispone para llevar a cabo sus tareas y que lo gestione de la manera más eficaz.
Desde luego el término "tecnoestrés" conlleva efectos psicosociales negativos que no debemos obviar del mal uso de las tecnologías de la información y comunicación. Esta mala adaptación para tratar con estas tecnologías de manera saludable es un proceso perceptivo de desajuste y que nos podrá llevar a la tecnoansiedad, tecnofobia, tecnofatiga o tecnoadicción.
¿Estás preparado para afrontarlo?

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